La diabetes y los zumos

Una de las cosas más precarias de algunos médicos y nutricionistas, son los sustitutivos con el fin de seguir saciando las expectativas gustativas de todos los hunanos.
No puedes tomar leche, pero puedes tomar leche desnatada.
Los zumos del supermercado tienen azúcar, pero puedes tomar zumo natural sin azúcar añadido.
No puedes desayunar pan con mantequilla, pero si puedes pan integral con margarina.
No puedes tomar 6 cervezas al día, pero quizás 4 cervezas sin alcohol no te haga tanto daño.
Esta práctica es totalmente errónea, y se puede aplicar el refrán que dice “es peor el remedio que la enfermedad”.
El zumo y la diabetes no es algo diferente, obviamente nos referimos al zumo de frutas (y no al de verduras), es algo totalmente erróneo y equivocado.

Y en general, cuando algo no se puede, no se puede, hay que hacerse a la idea y no buscar sustitutivos.
Lo que necesita alguien a quienes les recomiendan una dieta, es adquirir un nuevo estilo de vida basado en nutrientes necesarios básicos y reconstituyentes. (y no perseguir el gusto a la lengua)

El caso del zumo y la diabetes, sucede igual, no se pueden, o no se deben de tomar, así de simple y llanamente.
No es por el azúcar añadida, que ciertamente empeora mucho la situación, pero la fruta por natural que se tome, tiene su propia azúcar, la fructosa.

¿Pero porque es perjudicial el zumo y la diabetes? ¿No dicen que la fructosa es buena?
Pues como todo en la vida, depende.
Depende de donde proceda esa fructosa, y depende de como se lo tome cada uno.
Se puede tomar una o dos piezas de fruta, ingiriendo la propia fruta en forma sólida, y si no hay el abuso y no se toma en zumo, podría no ser perjudicial.

¿Entonces, es buena comerla en fruta, y es mala tomarla en zumo?
Efectivamente.
El motivo es, que la fruta tiene en su tejido, encimas y fibras, que hacen que la asimilación de la fructosa sea racionada y de forma lenta en el organismo.
Si lo tomamos en zumo, estamos quitando todo lo que tiene la fruta, y nos bebemos agua con fructosa, y la rápida asimilación es lo que causa problemas en un diabético.

Por eso podemos decir, que el zumo y la diabetes no es algo muy compatible.

Si eres diabético o tienes el azúcar un poco alta, evita los zumos, y come la fruta como la naturaleza la dispuso para ti.